miércoles, 7 de mayo de 2014

Ley Prostibulo Cero: Más allá del moralismo

En la provincia del Tierra del Fuego se tomó una decisión trascendental en las últimas semanas respecto a la lucha contra la trata de personas: por decisión unánime en la segunda sesión ordinaria del año,  la legislatura aprobó la denominada Ley Prostíbulo Cero que “prohíbe en todo el territorio provincial la instalación y funcionamiento” de locales donde se facilite, promocione o desarrolle la explotación sexual. La norma prevé el cierre inmediato de todas las “whiskerías, cabarets, clubes nocturnos o establecimientos o locales de alterne” que estuvieran funcionando en Tierra del Fuego, y dispone la derogación de toda normativa que resulte opuesta a la iniciativa.

La medida no es nueva, en diciembre del 2012 ya se había registrado el ingreso en la legislatura de dos proyectos de similar índole, basados en los proyectos de “Prostíbulo Cero” que se habían aplicado en Córdoba y en Tucumán, entre otras provincias. La ley, más allá de algunas variantes mínimas, fue armada en colaboración con abogados y asesores de la fundación María de los Ángeles, la institución que creó Susana Trimarco para la contención y recuperación de las mujeres víctimas de trata.

Ya se habían alzado voces contra la medida, sobre todo de la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina  (AMMAR) quienes solicitaron la apertura del debate de la reglamentación de la norma, aludiendo que “quedan algunos intersticios que regimentan sobre el cuerpo de la mujer” según dijo la directora de políticas de género de la provincia.

No solo desde AMMAR levantaron la voz contra la normativa, sino que desde la CTA provincial, Silvia Paredes consideró la norma como “moralista”. Paredes considera que garantizar la contención de las víctimas de trata previsto en uno de los artículos de la ley, “parece que no tuvieran condiciones mentales, porque ¿de dónde va a venir alguien y las va a llevar adónde?¿a qué protección? Dicen que se les brindará contención suficiente, y  ¿qué es suficiente? Depende de lo que opine cada uno”.

Sin dudas la poca información respecto del espíritu de la norma y la confrontación continua con organizaciones como la de AMMAR, quienes sientes vulnerados sus derechos de “ejercer” libremente la prostitución, han generado este tipo de declaraciones poco fundadas. Por lo mismo, me pareció prudente hacer algo de archivo respeto del recorrido de la norma, no solo en Tierra del Fuego, sino en las diferentes provincias.

La ley prostíbulo Cero

En diciembre del 2012 pude entrevistar al doctor Germán Díaz, apoderado de la fundación María de los Ángeles quien brindó en su momento detalles sobre el armado de la norma, y el trabajo conjunto. Es que en esa época se había dado ingreso a dos proyectos, de articulado casi idéntico, en la legislatura provincia fueguina.


Díaz en su momento comentó acerca de la autoridad de aplicación, la división especial de trata de personas de la policía provincial, y además de los equipos técnicos de abogados, trabajadores sociales y médicos. Incluso también mencionó sobre la autoridad de aplicación y la corrupción dentro de los diferentes ámbitos, y “la complicidad de ciertos sectores que nos tienen que dar respuestas”.

“Más allá que diga la mujer que está por propia voluntad, siempre hay alguien que explota a la mujer” remarcó el doctor Díaz, y aclaró que considera que “el ejercicio de la prostitución no es un trabajo”, sino que es víctima de un sistema que la llevó a eso. 


“Considerarlo como trabajo es considerar a un proxeneta como un empleador” sentenció. Díaz considera que la ley no está en contra de la prostitución, sino en contra de los lugares donde se ejerce la prostitución, y que es el trabajo fuerte se realiza con las diferentes comisiones que obran en el “día después”.

En ese mismo mes también brindó su opinión la secretaria de derechos humanos de Tierra del Fuego, Nélida Belous quien también se pronunció respecto de las proliferación de lugares privados “donde se hace más dificultoso el control para ver que no haya persona de trata” y que la ley tiene que ir de la mano, “con proyectos de reinserción laboral” y que tiene que haber un trabajo de inclusión mucho mayor.


Belous aclaró en su momento también que la ley no prohíbe la prostitución, sino “los proxenetas”, y destacó además el trabajo de los equipos interdisciplinarios. “Recomponer el auto estima no es un trabajo de 24 o 48 horas”, y la importancia de mantener el trabajo conjunto de las ONG que llevan a cargo la contención “manteniendo todos su rol”.




Más voces

Un año después, luego de conocer el primer fallo que absolvió a los acusados de la causa por el secuestro de María de los Ángeles Verón, también se conocieron las declaraciones de los abogados de los abogados de la fundación que además había participado en la defensa de esta causa.


El doctor Carlos Garmendia, en noviembre del 2013, se refirió a la normativa de Prostíbulo Cero y mencionó que “la mirada es que el prostíbulo es el lugar de explotación”. Garmendia agregó que “el prostíbulo, sea cual sea el eufemismo con el que se lo nombre, whiskería, pub, etc., es un lugar de explotación” y sentenció que es un lugar “que no debe existir”. El abogado incluso fue más allá, y se refirió a la necesidad de concientizar y sensibilizar a la sociedad respecto, atento a que “castigar algunas conductas no hacen que las conductas cambien”.

Garmendia destacó la necesidad del trabajo conjunto de las ONG, y recordó la existencia de “la prohibición del prostíbulo” en la Argentina según la ley de “profilaxis”,  ley 12.331. Pero destacó que la mirada desde el 1936 a esta parte “la mirada ha cambiado” y que se tiene en claro que  el eje del problema de la tarta y la explotación sexual tiene que ver con “la mujer mirada como un objeto” y que el que paga termina siendo de alguna forma el violador.

Sobre este último término, Garmendia también recordó las declaraciones del legislador santacruceño Cárdenas, cuando dijo que si se cerraban los prostíbulos se iba a incrementar el número de violaciones. “Asegurar que si no hay prostíbulos se van a  incrementar las violaciones, lo que hace es demostrar que lo que sucede dentro del prostíbulo es una violación” destacó el letrado.

“Esas violaciones no se están produciendo fuera, porque se están produciendo ahí  adentro” dijo Garmendia. La impronta del abogado y del trabajo de la fundación María de los Ángeles apunta a la concientización social acerca de los riesgos que generan la proliferación de lugares proclives a la explotación sexual.

Concientizar a la sociedad

Plantear la ley  Prostíbulo Cero en términos moralistas simplemente es simplificar el trabajo arduo que se ha llevado contra la trata de personas en nuestro país. La modificación de la ley de Trata de Personas, luego del vergonzoso fallo que absolvió a los acusados en la causa por el secuestro de Marita Verón, fortaleció la postura del gobierno nacional acerca de erradicar definitivamente el flagelo de la sociedad.

La ley Prostíbulo Cero  va contra el proxeneta, contra el explotador, y considera víctima a las personas que son explotadas por los mismos. Cerrar mediante la ley todo ámbito donde se ejerza la prostitución no solamente pretende limitar las posibilidades del ejercicio de la explotación sino también concientizar a la sociedad la peligrosidad de la arraigada costumbre del consumo del comercio sexual.

La reglamentación es esencial, sobre todo en el trabajo conjunto con diferentes ONG que quieren llevar a re insertar laboralmente a las mujeres que han sido secuestradas y sometidas  a violaciones constantes en un claro ejercicio de la sumisión y la esclavitud. Considerar que hay mujeres que quieran ejercer por propia voluntad se puede discutir, pero minimizar el trabajo de las políticas en este sentido a simples cuestiones de moral o discriminación es por lo menos hablar desde una perspectiva limitada.