miércoles, 31 de julio de 2013

Sobrevuelo en la Isla de Tierra del Fuego

"¿Pero nunca llegaste a Ushuaia en avión?" Si obvio, claro que lo hice. Y esto nos pasa muchas veces, estamos tan acostumbrados a ir y venir, a subir a un avión y salir de la isla, o quizás a sólo atravesarla a través de la RN3 para escaparnos al Cerro, o a hacer trámites a la capital que no nos damos cuenta en qué tipo de lugar estamos viviendo.

Tuve la experiencia de sobrevolar el camino a Ushuaia en un Navajo Chieftain con capacidad para 7 personas y definitivamente no es lo mismo que llegar en un vuelo de Buenos Aires, y ni hablar de hacer el viaje por tierra. 


Para quienes disfrutan volar y disfrutan de los paisajes es el vuelo ideal. Desde el minuto cero en el aire el paisaje que se va dibujando de la zona norte de la Isla Grande de Tierra del Fuego es maravilloso. Los cruces de ríos, los cauces que recorren las diferentes vertientes que se desprenden del imponente Río Grande que le da el nombre a la ciudad del norte de la provincia nos comienzan a dar una imagen amplificada de lo rica que es esta zona de la isla. 



A medida que se avanza hacia el sur, comienzan de a poco a aparecer en el paisaje los bosques de ñire y de guindo que van transformando el paisaje a camino a la zona cordillerana. Conocer la isla en una forma integrada como se lo puede hacer en un tipo de vuelos como estos sin dudas nos ayuda a arraigar más nuestra pertenencia a esta provincia. 

Uno de los momentos más impactantes es el sobrevuelo del Lago Fagnano, donde se comienza a ver los picos de la pre cordillera y el borde del lago que atraviesa la totalidad de la isla hacia el lado chileno. Un verdadero espectáculo sobre todo en la época invernal donde se puede ver el decorado especial que tienen las cumbres. 



La llegada a Ushuaia sin dudas que tampoco es como llegar en cualquier otro medio de transporte. El sobrevuelo en el Canal de Beagle, con la vista el territorio chileno en el horizonte se complementan con el cruce de los catamaranes que atraviesan el canal con diferentes destinos. Algo que nos recuerda la cantidad de cosas que tenemos para conocer y que por la habitualidad en más de una ocasión dejamos de lado.


Podria buscar muchas mas expresiones para contarles lo que se siente y se vive en este tipo de viajes pero jamás se va a comparar a la experiencia de subir. Nadie puede decir que conoce Tierra del Fuego si no hace alguna vez uno de estos vuelos, sin dudas una experiencia inolvidable. 


martes, 30 de julio de 2013

Debates de Campaña. El duelo de las palabras.

Sin profundizar demasiado en el por qué me siento motivado a revisar estadísticas para mostrarles cómo se han comportado los candidatos para las #PASO vamos a hacer un análisis rápido de qué tanto han hablado en su período en la Cámara de Diputados los hoy candidatos a Senadores. 

En todos los casos, se reitera esta premisa: Los diputados quieren ser senadores, y están en la búsqueda de ello. 

¿Quienes son los que más hablan? ¿Qué tanto sirvió hablar en la Cámara baja? Quizás hablar tanto no sirva de mucho, pero a la hora de generar debates, es importante saber quién tiene la lengua más afilada sobre todo a la hora de debatir proyectos en lo que sería su nuevo puesto en la Cámara Alta. 

Este es un humilde gráfico donde pueden ver cómo se han repartido las palabras de los parlamentarios fueguinos durante el 2012 mientras ocupaban su banca de diputados. 



En el año 2012 se duplicaron las reuniones en la Cámara Baja por lo que las posibilidades de debate estaban a la orden del día. De los candidatos a senadores que más se animaron a hablar durante este período el primer lugar lo ocupa Liliana "Chispita" Fadul con 10729 palabras, seguida muy de lejos por Jorge Garramuño con 5069 palabras. En la otra punta en cambio, quien menos habló en fue Julio Catalán Magni con 787 palabras seguido por Rubén Sciutto con 1427 palabras. 

Obviamente debatiendo en el Senado tampoco van a arreglar el mundo, pero antes de llevarlos a ocupar una banca pensemos si queremos por lo menos escucharlos antes de sólo verlos levantar la mano. Saquen ustedes sus conclusiones. 

Fuente: http://www.parlamentario.com/articulo-8392.html