domingo, 28 de octubre de 2012

La oposición que no es, y la que si es.

La visión y perspectiva nacional sobre lo que es, o lo que no es la oposición ha afectado de forma implícita al gobierno de Fabiana Ríos. Está claro, Fabiana no es Cristina, y la oposición en Tierra del Fuego existe, sólo que está desmembrada y poco organizada. 

Políticamente hablando existen dos partidos que hoy por hoy son, si se quiere, oposición. Por un lado la Unión Cívica Radical que ha demostrado en las intendencias más importantes de la provincia (Río Grande y Ushuaia) una capacidad de gestión con alta aceptación social, repitiendo los resultados en los últimos comicios quedando al frente de las gestiones municipales. 

La otra fuerza política con presencia que podemos llegar a distinguir es el Kircherismo. Con presencia en todos los cuerpos deliberativos de la provincia, es la segunda con mayor presencia en nuestra querida Tierra del Fuego. Tres bancas en la Legislatura Provincial, una en cada concejo deliberante más la representación en Diputados. 

No hay que pasar por alto el avance que ha tenido también el Movimiento Popular Fueguino, pero creo que la falta de candidatos lo han dejado lejos de las peleas más importantes a nivel electoral. Ni tampoco hay que dejar de mencionar la poco elegante derrota de Encuentro Popular en diciembre pasado, partido que a mi parecer, merece un capítulo aparte. 

Ahora, qué salvedad hay que hacer en cada caso ¿Es la UCR la oposición? ¿Es el Kircherismo la oposición? ¿Son los medios la oposición? La respuesta hoy por hoy es no, en ninguno de los casos.

La UCR a pesar de tener presencia en todos los ámbitos de poder en la provincia, excepto en el Gobierno, no ha sabido aprovechar su potencia para generar una real oposición. La discusión por la 648 ha dejado una clara división entre Gustavo Mellella, el sucesor de Jorge Martín en Río Grande, y Federico Sciruano. Es evidente en Melella que hay o resignación o acuerdo político frente a la detracción del 25% para destinarla a Educación antes de generar las partidas que correspondan a cada municipio. Muy en la vereda de en frente Federico Sicurano quien en sus últimos embates ha generado una "Consulta Popular" sobre este tema que fue tomada por Ríos como una "presión al poder Judicial y Legislativo". Sea cual fuere el resultado que dictamine la justicia respecto de este tema no es la única pelea en la que la  UCR provincial parece haber tomado actitudes diferentes. 

El Kircherismo es hoy por hoy otra gran incógnita en nuestra provincia. Yo la divido en dos partes: El Kircherismo en si, y La Cámpora.  Ambas con estrategias diferentes, ambas paradas en lados opuestos. La evidencia más grande está la debilitada relación Martín Pérez, referente local de esta fuerza política, y la ex candidata "de Cristina" Rosana Bertone. 

Pérez y los chicos Cámpora han demostrado un perfil poco combativo, sutil y hasta  elegante con los conflictos más duros que tiene hoy el gobierno. En las pocas intervenciones han tenido, como ser el proyecto de modificación al articulo 1 de la Ley 648, sin éxito, o el apoyo de Walter Vuoto a la consulta popular sobre la misma ley en cuestión han sido tomadas con aceptación por parte de la sociedad. Ni hablar sobre los avances de esta ala dura del Kircherismo ha tenido en diferentes sedes de instituciones locales. 

Por otro lado el Kircherismo en si se ha visto desorientado, perdido y poco contundente. Sus representantes en la Legislatura no han sabido dar un debate serio en cuanto a los temas de mayor preocupación en la opinión publica, y ha demostrado incluso la fractura que existe en esa fuerza que no supo aprovechar el acompañamiento que le había brindado la mitad del pueblo fueguino. La mitad que no votó a Fabiana Ríos. Mientras Bertone se ha dedicado a refunfuñar al mejor estilo Lilita Carrió en los medios provinciales sobre tal o cual política en un intento de pase de factura para el electorado local que le dijo "Si Fabiana" una vez más en las urnas el año pasado. 

Por último, y no menos importante, es el rol que ha tomado la prensa. No hay mucho para decir sobre esto, muchos están viciados del Copy Paste de las gacetillas oficiales, tanto para aplaudirlas, como para defenestrarlas. Pero finalmente todos promocionándolas.  No hay muchos medios que demuestren una oposición clara a las políticas de Ríos. De nuevo, Cristina no es Fabiana, no hay ningún diario ni radio que pueda denominarse La Corpo Fueguina y yo señores, no soy ningún Cipayo, pero a todos nos gusta jugar a esta pelea mediática a escala local. 

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