viernes, 28 de diciembre de 2012

Una Interpretación del cierre del 2012.


¿Cómo termina el año para los fueguinos? Habría que analizar muchos frentes. Este primer año de segundo mandato para la gobernadora Ríos definitivamente la hizo retroceder varios pasos en su ya vapuleada imagen. Y no sólo hablo metafóricamente, literalmente en algunos cambios que ella misma había impulsado, como la quita en el arancelamiento hospitalario, la Legislatura actual la hizo retroceder.

Este segundo mandato puede resumirse en una palabra donde se desplegaron varios conflictos: Reinterpretación.

El primero y más largo fue el que involucró la reinterpretación de la ley de 648, sobre la interpretación de la misma hacía variar el rumbo de unos 300 millones de pesos. Más allá del las intenciones de incrementar su caudal administrativo, el gobierno de Ríos consiguió con este conflicto conocer quién está dispuesto a jugar con ellos y quién no.

Claramente Federico Sciurano marcó la cancha para su lado,  Gustavo Melella tambaleó ante la inexperiencia y la Legislatura salió heroica a la resolución conflictiva en la última oportunidad que le brindaba la sesión especial derogando la norma.

La interpretación de la ley Gaucho Rivero con la que se había ensalzado la gobernadora a principios de este 2012 diciendo ella misma: “La ley la interpreto yo”, impidiendo el amarre de un crucero con bandera de conveniencia que luego se dirigiría a Malvinas fue re reinterpretada para que 10 meses después vuelvan a recibirse cruceros con las mismas características a reactivar una de las industrias más importantes de nuestra isla: El Turismo.

En todo este año hubo también un intento de re interpretación de la ley que habla sobre el pago de la deuda al IPAUSS. Un intento de sociabilización de obligaciones como para que nadie se sienta que está pagando el pato solo.

Lamentablemente lo que no logramos reinterpretar quienes habitamos esta hermosa tierra es definitivamente cuál es la intención o el rumbo que está queriendo tomar Fabiana en estos próximos años de gestión. Las  decisiones importantes dejaron de estar en su órbita de decisiones (Industria, convenio Chino, etc.) y pasaron a ser parte de la agenda Nacional.

Los problemas que podrían solucionarse como el estado de la salud, la educación y el reclamo permanente ante la falta de obra pública dejan un gusto incierto en la boca de los fueguinos. Cambiar al ministro no solucionó las cosas, ni en Salud, ni en Educación, ni en Obra Pública.

Pero la planta política sigue creciendo junto con los sueldos atados a una ridícula dieta que genera un efecto dominó en las arcas provinciales que sacudirían a la más preparada economía regional.

¿Qué cosas tiene pendiente Ríos para el año que viene? Queda mucho por delante, 3 años de gestión, un frente conflictivo con ATSA que sigue abierto el cual es prioritario resolver, sobre todo para justificar el re arancelamiento del mismo. Conseguir una buena renegociación de contratos petroleros y no sólo ganar en intereses por regalías adeudadas que finalmente nunca se cobran; gestionar fondos de obra pública y reforzar su imagen para conseguir una banca en propia en diputados  el año que viene.

¿Estará el Partido Social Patagónico a la altura de tan altos desafíos? Pocos meses para lograr re significar una imagen que se vio obligada retroceder en este cierre de 2012, con el agravante que hace 5 años sabemos a qué nos estamos exponiendo.  

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