viernes, 19 de abril de 2013

Periodismo fueguino, y la no referencia.

Entre alumnos de primero, segundo y tercer año de la carrera de "Comunicación Social" de el Cent35 de Río Grande se debatía los distintos temas que podrían abordarse en el marco de las jornadas del día del periodista. 

Las propuestas fueron varias, como también las opiniones y los cruces, pero hubieron algunas cuestiones que me llamaron la atención y que derivaron en una prolongada conversación con mi amiga y colega María Fernanda Rossi sobre lo que nos pasa cuando catalogamos la función periodística local. 

El tema pasa por la falta evidente de referentes en materia de periodismo. Vivimos en un pueblo chico, donde los dinosaurios de ciertos medios todavía tienen vigencia y credibilidad, pero a la hora de buscar una luz en la gran incertidumbre que genera muchas veces el abrazar esta profesión, la tarea se vuelve mucho más difícil. 

¿Por qué nos queremos dedicar al periodismo? ¿Qué o quién nos motiva? Soy partidario de una cuestión particular y motorizadora de estas respuestas: La curiosidad ¿Le falta curiosidad a nuestros predecesores periodísticos? Tal vez, o tal vez no han demostrado que esa curiosidad sigue vigente.

Escuchamos entrevistas y conferencias de prensa con preguntas entreveradas y complejas que sólo llevan a una repetida respuesta. Preguntas tan pensadas que no nos dejaron escuchar qué nos estaba contando el entrevistado. Y así, este factor de falta de amor hacia la curiosidad es la que nos lleva a repetir la formula porque acá se hace así, y yo no puedo ser menos.

¿Qué buscamos en un referente al hablar de periodismo? ¿Su trayectoria? ¿Su éxito? ¿Su experiencia? Creo que todo eso y aún más, esos secretos que hay detrás de quien hoy merece nuestra admiración en la labor periodística. La pregunta que surge ahora es ¿Hay alguien que la merezca? ¿Alguno de ellos ha hecho algo que nos merezca darles más atención?

Escribiendo estas líneas estoy buscando dos cosas. La primera es que los "grandes" periodistas intenten despertarse. Que dejen de gacetillar artículos, que dejen de copypastear notas, que se levanten de su estudio cómodo y salgan a buscar las historias que Río Grande tiene para que contemos.

Lo segundo, es que quienes hoy están empezando a hacer sus primeras armas en el periodismo no se conformen. Si hoy no existe un periodista que los represente, o quien ustedes admiren se animen y sean ustedes mismos. Salgan, cubran, curioseen, pregunten, escriban, publiquen. Nunca van a llegar a ser periodistas hasta que no se comporten como tales.

"Periodismo se aprende en la calle" me dijo un gran colega merecedor de mi admiración que tiene una historia tremenda de cómo llegó a trabajar donde trabaja. Hablo de Pablo Javier Blanco, hoy periodista de Clarín, fueguino hasta las orejas. 

¿Buscamos referentes? Los hay. No en los lugares que estamos acostumbrados, no con la trascendencia que nos encandile, pero los hay ¿Estamos esperando que aparezcan solos y no pensamos en buscar sus historias? Entonces empecemos a replantearnos si en verdad, es periodismo lo que queremos hacer. 

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